Aunque la atención internacional está aumentando para los temas de salud mental, falta mucho por hacer, ya que ningún país es inmune a los trastornos mentales y sus repercusiones en términos psicológicos, sociales y económicos son muy altos. A nivel mundial, 400 millones de personas sufren trastornos mentales o neurológicos, o problemas psicosociales como aquellos relacionados con el abuso del alcohol y de drogas.
De cada cuatro personas que pasa a los servicios de salud en busca de ayuda, al menos uno es dificultado por estos trastornos que son a menudo no diagnosticado correctamente y por lo tanto no tratado”.
Organización Panamericana de la Salud
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